Poni de las trayectorias

Un compañero silencioso en la incertidumbre

Poni de las trayectorias

Entre dudas, quiebres y giros,

aparece donde nadie va,

como un susurro en los bordes

de un mapa que se borrará.

Sin crin al viento, sin cascos,

sin galope ni clamor,

pero te lleva por la noche

y hace firme el tropezón.

Cuando las trayectorias se enredan,

se detiene, no vuelve atrás.

Y te susurra entre las dudas:

“También rodear es avanzar.”

No te pide más que aliento

cuando vuelves a caer.

Ni victoria ni grandeza,

solo un brillo para seguir.

Como aquel caballito de madera

que en la infancia te hacía viajar,

Poni de las trayectorias muestra a sendas mudas

tu dirección, tu bailar.

La metáfora

Poni de las trayectorias es la mascota de la ética de las trayectorias: un compañero silencioso y fiable en la incertidumbre. Representa una orientación nacida de la atención, del cuidado metodológico y de la confianza en la propia trayectoria.